domingo, 7 de marzo de 2010
Buenos días, nuevo día
Abre los ojos. Otro día.
Se levanta, como siempre, se mira al espejo, intenta reconocerse entre lagañas. Se lava la cara y sigue sin terminar de re-conocerse.
La mañana (o el amanecer al otro día) es el momento donde todos los seres se reencuentran consigo mismos. Se vuelven a elegir. Vuelven a elegir la vida.
Vuelven a elegir la vida? O simplemente se levantan de la cama?
Agarra el cepillo de dientes.
Este enjuague bucal me hace picar la lengua, y encima tengo que esperar para tomar café y no sentirle gusto a menta.
Qué hago hoy? Bueno, me siento. Abro la pc. Y ahora? Busco trabajo. Claro, sí. Si. Busco trabajo.
No me gusta. No me cierra. Me aburre. Seguro te explotan. Me huele a lo mismo de siempre. No me llena.
Genial. No sé qué quiero hacer. Ok, voy al gimnasio. Uh, mirá que sucia está la cocina. Mejor la limpio. Voy después. Qué rico, otro café mejor. Bueno, me lo tomo, me fumo un pucho, limpio la cocina y después voy al gimnasio.
Qué sueño me dio este pucho. Me tiro a dormir. No. No. No me tiro a dormir tengo que hacer algo.
Tengo que hacer algo? Quiero querer hacer algo.
Eva, tenés que encontrar algo que haga que tengas ganas de despertarte a la mañana.
No sé si puedo. No sé por qué estoy cansada, si no hago nada. Me aburro, se me pasa el tiempo libre. Con lo que lo necesitaba... y ahora no sé que hacer.
Y claro, querer poder con todo y no hacer nada, cansa, Eva. Cansa mucho. Es algo que traés seguido a terapia. "Estudiaría esto" "Trabajaría de aquello" "Le diría" "Me gustaría". Harías tantas cosas en potencia, que en acto no podés ejecutar ninguna.
Uh la puta madre son las 4 de la tarde y sigo pensando en lo que hablé en terapia. Qué carajo me pasa?
Hola? Si! Cómo estás? El ballet del Rincón Andaluz? Sí... ah. Los sábados de 15 a 20 hs. Bueno, dale te llamo y te confirmo.
Va al baño. Y se re-encuentra con su imagen. Por qué no puede dedicarle 5 horas por semana a lo que supuestamente le llena el alma? Qué le llena el alma? Tiene alma? Tiene alma. Desde ya.
Y sale a caminar, y va al gimnasio. Y piensa mientras pedalea. Ese que está ahí sabrá por qué se levanta a la mañana? Y esa? Estará llena de algo además de silicona?
Y yo? qué hice todo este tiempo?
Eva concluye, simplemente, en que por lo pronto, de ahora en más, lo que la haga levantarse a la mañana va a ser el simple ejercicio de levantarse y saber que elige otro día.
Que elige la vida.
Que levantarse a la mañana es mucho más que sacar el cuerpo de la cama. Que quiere seguir buscando, aunque le cueste, aunque se canse, aunque se entusiasme con la misma intensidad con la que luego se decepcione.
Hasta que termine de entender que los motivos no son tan profundos, ni tan rebuscados, ni tan sabios, ni tan oscuros. Que estar viva significa re-elegirse cada mañana en el espejo. Que nunca va a encontrar lo que busca si no quiere encontrarlo, porque tiene miedo.
Tiene miedo de encontrar y dejar de buscar. Como si cada día no abriera la posibilidad de buscar algo distinto. Como si lo mágico de estar vivo no fuera encontrar y encontrarse cada día con todas esas personas que también se levantan, y viven. Algunas con paz, otras con más intensidad, otras vacías, otras profundas, cálidas o frías, pero todas con la capacidad de ser nuevas ante las caras que no las ven frente al espejo cuando se levantan.
Ella quiere ser libre, de verdad. De la boca para adentro, del espejo para en frente. Quiere conocerse y elegirse. Conocer, y elegir. Quiere que su misterio no sea de otro sino de ella, que sea eso que no encuentra porque no quiere terminar de encontrar, y poder ser al mismo tiempo transparente a la mirada del otro, y transmitir cosas nuevas. Como todas esas caras que ve, y la asombran.
Y no quiere llorar, ni encontrar el sentido de su vida entera, ni su vocación, ni si es el arte o el trabajo, si es el rubio, el morocho, el de rulos, el maduro, o ninguno.
Simplemente quiere abrir los ojos y decir, qué hago? Ah, cierto. Me voy a mirar al espejo. Buen día! Sí, quiero. Quiero ser yo.
sábado, 6 de marzo de 2010
Simplemente, él
Cómo explicarle, que todo lo que hago e hice en esta vida es para gustarle, para conquistarlo, para conseguir asombrarlo un décimo de lo que él me asombra a mí.
Cómo decirle que las funciones están invertidas, que no es él quien me cuida, sino yo la que vela por su felicidad.
Que en cada caricia desde que tengo segundos de vida, volcó en mí proyectos que no sé si puedo cumplirlos.
Que en cada elogio, colmó mi ser de exigencias, y en cada crítica, marcó mi sonrisa.
Cómo hacer para no imaginar que cuando no esté, me va a faltar su no-sonrisa. Su necesidad de amor. Su incapacidad para demostrar lo mucho que necesita de mi amor. Del amor de sus seis hijas.
Su capacidad para generar distancia, enojo, ira te-rompo-un-plato-por-la-cabeza-si-no-cambias-esa-cara-de-orto.
Su capacidad de destruir un abrazo con un brazo duro poniendo distancia, y el corazón pidiendo a gritos que no lo dejes de abrazar nunca.
Cómo, entonces, no enamorarme de todos esos hombres, que necesitan que los quieran y rechazan, y en todos ellos está él.
El que me ama y amo, el que comparto con 6 mujeres, una que él eligió y otras 5 pares en esta carrera por ganarse su admiración. Es imposible dimensionar todo lo que me dio, y lo mucho que me falta para poder devolverlo, y lo mucho que me cuesta entender que haga lo que haga, siempre voy a ser la mejor para él.
Imposible no frustrarme si no soy profesional como él, e imposible no querer imitarlo.
Tal vez, deba dejarlo ser, porque no soy su padre, soy su hija.
Quizá deba intentar abrazarlo aunque sea al modo brazos de cemento, y hacerme chiquita y no sufrir por no ser todos sus proyectos, y a la vez ser su proyecto más feliz, porque soy feliz con sólo ser su quinto proyecto.
Quizá tenga, entonces, que sacar a Edipo de casa, y entender que nunca nadie va a ser como él, así como nunca nadie me va a amar por el simple hecho de estar respirando.
Porque es natural, porque él no me eligió, ni yo lo elegí, porque la vida nos quizo poner juntos.
Pero yo voy a elegir. Y mi lugar es con otro. No te preocupes, me explicaste que los bebés los traen las gaviotas...no me va a tocar!
Y no te puedo cuidar, ni te debo cuidar, pero cuando seas viejito, vas a seguir siendo el más lindo del mundo y te voy a seguir cuidando.
Cómo decirle que las funciones están invertidas, que no es él quien me cuida, sino yo la que vela por su felicidad.
Que en cada caricia desde que tengo segundos de vida, volcó en mí proyectos que no sé si puedo cumplirlos.
Que en cada elogio, colmó mi ser de exigencias, y en cada crítica, marcó mi sonrisa.
Cómo hacer para no imaginar que cuando no esté, me va a faltar su no-sonrisa. Su necesidad de amor. Su incapacidad para demostrar lo mucho que necesita de mi amor. Del amor de sus seis hijas.
Su capacidad para generar distancia, enojo, ira te-rompo-un-plato-por-la-cabeza-si-no-cambias-esa-cara-de-orto.
Su capacidad de destruir un abrazo con un brazo duro poniendo distancia, y el corazón pidiendo a gritos que no lo dejes de abrazar nunca.
Cómo, entonces, no enamorarme de todos esos hombres, que necesitan que los quieran y rechazan, y en todos ellos está él.
El que me ama y amo, el que comparto con 6 mujeres, una que él eligió y otras 5 pares en esta carrera por ganarse su admiración. Es imposible dimensionar todo lo que me dio, y lo mucho que me falta para poder devolverlo, y lo mucho que me cuesta entender que haga lo que haga, siempre voy a ser la mejor para él.
Imposible no frustrarme si no soy profesional como él, e imposible no querer imitarlo.
Tal vez, deba dejarlo ser, porque no soy su padre, soy su hija.
Quizá deba intentar abrazarlo aunque sea al modo brazos de cemento, y hacerme chiquita y no sufrir por no ser todos sus proyectos, y a la vez ser su proyecto más feliz, porque soy feliz con sólo ser su quinto proyecto.
Quizá tenga, entonces, que sacar a Edipo de casa, y entender que nunca nadie va a ser como él, así como nunca nadie me va a amar por el simple hecho de estar respirando.
Porque es natural, porque él no me eligió, ni yo lo elegí, porque la vida nos quizo poner juntos.
Pero yo voy a elegir. Y mi lugar es con otro. No te preocupes, me explicaste que los bebés los traen las gaviotas...no me va a tocar!
Y no te puedo cuidar, ni te debo cuidar, pero cuando seas viejito, vas a seguir siendo el más lindo del mundo y te voy a seguir cuidando.
Hasta que no estés, y ahí me empieces a cuidar vos.
Transformer
Ok. Si. No estoy en "esos días" pero estoy previo a eso. Lease: Transformer.
Para empezar, tengo de por sí 70 humores distintos, posibles de eclosionar en cualquier momento. En estos días transformer, se potencian, a la n. Lloro, me río, me creo que me como el mundo, lloro, después bajoneo y literalmente ME COMO EL MUNDO (en especial si es un mundo de carbohidratos), luego lloro, luego digo "la vida es una".
Eso en lo emocional.
Lo físico:
Siento todos los bordes de mi cuerpo. LITERAL. Todos, hasta la forma de la uña. Estoy inflada y tirante cual pochoclo de Lycra, tengo dos bolas de papi futbol, inmetibles en ninguna remera. Remera sin escote, soy Pandora, remera con escote, más vale que salga a pasear con un Nenuco envuelto así por lo menos las justifico con un "estoy amamantando".
Me duelen los huesos, me duele la vida. Y todo esto, una vez por mes. TODOS LOS MESES. Sin excepción.
No sé que necesidad de preparar al sufrimiento del nacimiento no concebido, del óvulo no fecundado, con el sufrimiento de la teta hinchada, la cara inflada, los pornocos, o porsicos, pero siempre presentes, la retención de cuanto líquido haya en la atmósfera.
Y después de transformer, soy resorte, retorcida, en la cama, queriendo convertirme en alguna figura mitológica, que en lugar de arrancarse los ojos se arranque los ovarios y los vea sufrir solos.
Ah, claro, es verdad, todo esto me pasa porque soy mujer. Y es genial, porque después de todos estos sufrimientos, te tenés que depilar, creerte que lo hacés porque sos femenina. MENTIRA. MEEENTIRA. A todas nos gustaría ir por la vida como Ronaldinho (si tenés la suerte de tener una pata fibrosa), o quizá como King Kong (si tus hormonas te llevan a atracar cuanta glucosa haya dando vueltas).
Es verdad, perdón, no sé de qué me quejo, si después de todo esto tengo la gratificación de tener que ser lo suficientemente tímida como para no meter miedo a un hombre, pero lo suficientemente osada para no ser una fukin frígida. Tomar la iniciativa, que a los hombres les encanta... ahora eso sí, nunca estarían de novios con una inciativadora.
O quizá tenga que vivir todo esto, por el encanto de ser mujer, de tener amigas mujeres, y en lugar de cagar a piñas a la que te jode con algo, guardar BIEEEN el odio en el alma para retorccccceeerrrrtelo y luego eliminarlo en forma de sonrisita y comentario hiriente.
O no... ya sé! debe ser para después poder ser madre. El dulce encanto de levantarte con las bochas de papi futbol pidiendo a gritos que las succionen, el pendejo colgando, tu marido/novio/pareja/pajero que tengas al lado pidiendote que por favor no hagas ruido porque está durmiendo, mientras con una mano le tocas el ganso, y con la otra haces dormir al niño. Y después seguramente me gratifique con un "che, falta coca en la heladera". Pero porqué no me agarrás esta?!?!? AAAHHH ES VERDAD!! PORQUE NOOO TENGOOOO!! ni siquiera para decirte que la chupes, como le contestás vos a tus amigos.
Igual, todo este odio es mentira. Quiero ser madre, quiero ser mujer de, quiero ser linda, quiero estar depilada, quiero peinarme y perfumarme, quiero todo eso, pero lo que más quiero en este momento, es un chocolate con maní.
Para empezar, tengo de por sí 70 humores distintos, posibles de eclosionar en cualquier momento. En estos días transformer, se potencian, a la n. Lloro, me río, me creo que me como el mundo, lloro, después bajoneo y literalmente ME COMO EL MUNDO (en especial si es un mundo de carbohidratos), luego lloro, luego digo "la vida es una".
Eso en lo emocional.
Lo físico:
Siento todos los bordes de mi cuerpo. LITERAL. Todos, hasta la forma de la uña. Estoy inflada y tirante cual pochoclo de Lycra, tengo dos bolas de papi futbol, inmetibles en ninguna remera. Remera sin escote, soy Pandora, remera con escote, más vale que salga a pasear con un Nenuco envuelto así por lo menos las justifico con un "estoy amamantando".
Me duelen los huesos, me duele la vida. Y todo esto, una vez por mes. TODOS LOS MESES. Sin excepción.
No sé que necesidad de preparar al sufrimiento del nacimiento no concebido, del óvulo no fecundado, con el sufrimiento de la teta hinchada, la cara inflada, los pornocos, o porsicos, pero siempre presentes, la retención de cuanto líquido haya en la atmósfera.
Y después de transformer, soy resorte, retorcida, en la cama, queriendo convertirme en alguna figura mitológica, que en lugar de arrancarse los ojos se arranque los ovarios y los vea sufrir solos.
Ah, claro, es verdad, todo esto me pasa porque soy mujer. Y es genial, porque después de todos estos sufrimientos, te tenés que depilar, creerte que lo hacés porque sos femenina. MENTIRA. MEEENTIRA. A todas nos gustaría ir por la vida como Ronaldinho (si tenés la suerte de tener una pata fibrosa), o quizá como King Kong (si tus hormonas te llevan a atracar cuanta glucosa haya dando vueltas).
Es verdad, perdón, no sé de qué me quejo, si después de todo esto tengo la gratificación de tener que ser lo suficientemente tímida como para no meter miedo a un hombre, pero lo suficientemente osada para no ser una fukin frígida. Tomar la iniciativa, que a los hombres les encanta... ahora eso sí, nunca estarían de novios con una inciativadora.
O quizá tenga que vivir todo esto, por el encanto de ser mujer, de tener amigas mujeres, y en lugar de cagar a piñas a la que te jode con algo, guardar BIEEEN el odio en el alma para retorccccceeerrrrtelo y luego eliminarlo en forma de sonrisita y comentario hiriente.
O no... ya sé! debe ser para después poder ser madre. El dulce encanto de levantarte con las bochas de papi futbol pidiendo a gritos que las succionen, el pendejo colgando, tu marido/novio/pareja/pajero que tengas al lado pidiendote que por favor no hagas ruido porque está durmiendo, mientras con una mano le tocas el ganso, y con la otra haces dormir al niño. Y después seguramente me gratifique con un "che, falta coca en la heladera". Pero porqué no me agarrás esta?!?!? AAAHHH ES VERDAD!! PORQUE NOOO TENGOOOO!! ni siquiera para decirte que la chupes, como le contestás vos a tus amigos.
Igual, todo este odio es mentira. Quiero ser madre, quiero ser mujer de, quiero ser linda, quiero estar depilada, quiero peinarme y perfumarme, quiero todo eso, pero lo que más quiero en este momento, es un chocolate con maní.
lunes, 1 de marzo de 2010
Ella y El(los)
La música. Eso los acercó.
Las clases, los mates. 20 años de distancia y la cercanía de dos pesimistas sentados al piano, uno enseñando, el otro aprendiendo, y visceversa.
Un año y medio. No puedo seguir más. Me voy a recibir, y tengo que estudiar. Y acá ni aprendo piano, ni estudio, ni nada. Sólo hablamos hace 6 clases.
Después, ella viaja.
Vuelve.
Nos vemos?
Dale.
Me alegra que hayas vuelto. Se te ve más linda.
Y el piano?
Ya sabíamos que las clases no servían.
Se rieron.
Entonces, no tenemos más en común.
O sí?
Y de repente dos vinos, dos cervezas, un gancia, un poquito de limón.
Y sal. A esta comida le falta sal.
Sí, ya sé. Cocino con poca sal. No te olvides que no me arriesgo.
Sal.
La quiere con limón y sal.
Y nunca lo vio. O no lo quizo ver.
Y ahora qué hago? Piensa.
Un beso de él.
Una pausa de ella.
Más besos.
Más miedo.
Qué es esto?
"No sé, boluda"
Y el beso de ella, y su silencio.
No, no sé.
Qué no sabés?
A dónde vamos.
A ningún lado, linda. Sólo quiero estar con vos.
Y ella se ve ahí, y se pregunta, a quién quieren cuidar?
No, te voy a hacer mal, porque me conozco, y soy una pendeja desorientada. O fantásticamente orientada con miedo a ejecutar.
Y hoy, 8 meses más tarde, lo vio en este video y se acuerda de sus palabras.
De las palabras que con distinta forma, distintos (n)hombres dijeron, y no supo, ni quizo escucharlas.
Es que ellos no entienden que está esperando otra cosa?
Igual, ahora está cansada de esperar y se acuerda:
Una caricia en la cara, una de sus sonrisas tímidas. De las que le costó mucho mostrarle. Hasta que, sentada en el piano, sin haber estudiado, lo miró, con su espontaneidad tocó lo que se acordaba, y le dijo... "Y ahora PALMAS, PALMAS, PALMAS".. porque no sabía como seguía el tema. Y lo consiguió. Él sonrió.
Le decía: "Me gusta la manera que tenés de expresar tu arte hasta cuando hablás.Sos muy linda." Basta. No me mientas. "No seas tarada, ni te hagas la tarada. A los 42 años no estoy acá porque me faltan alumnos y estoy tratando de recuperar una."
Bueno, está bien. Un café.
Un domingo.
Mozo, otro café.
Y otro.
Y vamos a casa.
Y dibujaron un mueble, y él le sonrió como quien se sabe capaz de acompañar a alguien, y ella tuvo miedo, pero le agarró una mano, y con la otra una revista de decoración. Prendió su cigarrillo. Lo miró. Le dio un beso y lo abrazó.
Los miedos ganan, las caras cambian, y siempre quedan las que no cuidan, las que no están, y ella inventa. Y piensa: Quién me creo para demostrar que no necesito que me cuiden?
Y las otras caras que cuidan, como la de él, también lejos. Como siempre quizo. O como nunca quizo y siempre hizo.
Y ahora? La soledad.
Y él? allá, con todo el resto de las excusas, los refugios, las caricias-arma-blanca para el alma.
Y suena la música, que la acompaña como siempre. Que la entiende, la descubre y redescubre en sí misma, ensimismada, pensando en alguna cara de las que inventa. Para no dejar que el gusto amargo de las reales que no están, le saquen las ganas de seguir buscando un reflejo. Su reflejo.
Fragmentos sin blog, que se renuevan
Original pre-blog (nov. 2009) : "La Invención de Morel es. Eso es. La repetición de una escena en mi cabeza, la repetición del físico en un lugar cálido, bien recibido, la sensación de volver a vivirla, una y otra vez. Ya no es sensación, ni repetición, ni vivo, ni existe. Es una invención. Alimento balanceado para mi sed de romanticismo."
Reloaded (ahora soy blogger?) : Repito. La invención de Morel. Una escena. Una, que no cambiaba de forma. Ni con él, ni con los anteriores. Sólo una escena que me ata a un otro, que termina siendo todos los otros, y ningun otro a la vez.
Esta puta esencia.
Vivir cosas apasionadas,
(sin pasión, ni nada)
Mediocre, atada a una escena,
sin antes, ni después, ni jamás.
Mejor dar.
Y esperar.
Construir.
Y dejarme.
Y ahora cambió la escena.
Y es el mismo,
pero otro,
ante lo efímero de mis defensas.
Tal vez, nuevamente, no sea real y lo esté inventando a mi modo.
Me siento hoy,
como Faustine,
mirando el horizonte,
esperando.
A él?
A nadie.
A alguien.
A mí misma.
A diós.
what pass, quevaseurd de mi blog
Bueno, aquí me pongo a cantar, para la enferma de mi amiga prolifera-enfermedades de expresión, que me pide que por favor no la atormente más con pensamientos y los plasme donde debe ser.
Me estoy chivando hasta la maceta, con el aire acondicionado roto, tomando mate con chuker. Si, es la imagen perdedora por excelencia, todo esto, señores, sin mencionar la vincha batik de elástico que tengo sosteniendo mis pelos con ganas de que me sostenga las ideas. Que me atormentan.
Soy esclava de mi mente. Si, chicos, lo soy. Chicos, la única que me va a leer hoy sos vos, amiga mía, dado que soy una fóbica de opiniones y espero mi blog nunca sea descubierto por nadie.
Decía, soy esclava de mi mente. Y recién me pasó algo groso. Para no pensar, dije, bueno, me hago unos mates y mientras lavo, para que no se me hierva el agua, ah, pero mirá que copado, querés hacer mate para no pensar, y terminas pensando, que mejor lavas los platos para que no se te hierva el agua. Oh, god. Es posible dejar de pensar? Es posible apagarme?
"Vine porque soy esclava de mi mente", le dije a mi psicóloga hace unos meses. Sisi, si no voy a analizarme con esta batalla del pensamiento que me ocurre, muero. Como casi muero hasta que decidí empezar terapia.
Y ahora también seguramente sea esclava de mi blog.
Como soy esclava de una dieta.
Esclava de un flaco.
Esclava de el facebook.
ES CLA VA
También es cla ve, aceptarme como soy. Si soy una fuckin esclava lo voy a capitalizar. y... los voy a hundir conmigo!
Y vuelvo al comienzo. Y ahora tengo un blog para atormentar a quien sea el valiente que se acerque al mismo.
Es altamente probable que hasta que encuentre mi paz interior y supere mis fobias, siga escribiendo monólogos, como si estuviera hablando con alguien, mientras fosilizo cigarrillos, me convierto en ser-verde con yogur ser, mate, clight, brócoli, rucula, cosas verdes con el fin de encontrarle algún color a mi vida.
A ver, lectorcita. No esperes prosa, no esperes poesía. Soy demasiado atolondrada como para poner un enter cada 3 palabras, poner comas que signifiquen silencio.
SILENCIO! Silencio es lo que cualquier persona que recién me conoce RUEGA conocer. Mi silencio. Don´t worry, be happy.. yo tampoco disfruto de mis silencios. Cuando me vean callada hablenme, pues un silencio exterior seguramente signifique un monólogo interior.
Bien, lectorcita querida. Ya me conoces, somos amigas hace.. cuanto? dos años? desde Europa? Tengo silencio en alguna parte de mi ser. Lo que, seguramente comprenderás, y hasta sé te hará sonreír, es que la fobia a la expresión de mi ser, me está obligando a no poder parar de escribir.
Ok. Es probable también - estoy haciendo como un prólogo a mi persona - que de repente un día, alguien entre a leer alguna forrada, algún monólogo cargado de.. nada?.. y se encuentre con un poema EMO, o quizá con un arranque de ira, con un tema cursi... Soy tan versátil como mi psiquis elija.
No olvidar. Soy esclava de mi mente.
Me estoy chivando hasta la maceta, con el aire acondicionado roto, tomando mate con chuker. Si, es la imagen perdedora por excelencia, todo esto, señores, sin mencionar la vincha batik de elástico que tengo sosteniendo mis pelos con ganas de que me sostenga las ideas. Que me atormentan.
Soy esclava de mi mente. Si, chicos, lo soy. Chicos, la única que me va a leer hoy sos vos, amiga mía, dado que soy una fóbica de opiniones y espero mi blog nunca sea descubierto por nadie.
Decía, soy esclava de mi mente. Y recién me pasó algo groso. Para no pensar, dije, bueno, me hago unos mates y mientras lavo, para que no se me hierva el agua, ah, pero mirá que copado, querés hacer mate para no pensar, y terminas pensando, que mejor lavas los platos para que no se te hierva el agua. Oh, god. Es posible dejar de pensar? Es posible apagarme?
"Vine porque soy esclava de mi mente", le dije a mi psicóloga hace unos meses. Sisi, si no voy a analizarme con esta batalla del pensamiento que me ocurre, muero. Como casi muero hasta que decidí empezar terapia.
Y ahora también seguramente sea esclava de mi blog.
Como soy esclava de una dieta.
Esclava de un flaco.
Esclava de el facebook.
ES CLA VA
También es cla ve, aceptarme como soy. Si soy una fuckin esclava lo voy a capitalizar. y... los voy a hundir conmigo!
Y vuelvo al comienzo. Y ahora tengo un blog para atormentar a quien sea el valiente que se acerque al mismo.
Es altamente probable que hasta que encuentre mi paz interior y supere mis fobias, siga escribiendo monólogos, como si estuviera hablando con alguien, mientras fosilizo cigarrillos, me convierto en ser-verde con yogur ser, mate, clight, brócoli, rucula, cosas verdes con el fin de encontrarle algún color a mi vida.
A ver, lectorcita. No esperes prosa, no esperes poesía. Soy demasiado atolondrada como para poner un enter cada 3 palabras, poner comas que signifiquen silencio.
SILENCIO! Silencio es lo que cualquier persona que recién me conoce RUEGA conocer. Mi silencio. Don´t worry, be happy.. yo tampoco disfruto de mis silencios. Cuando me vean callada hablenme, pues un silencio exterior seguramente signifique un monólogo interior.
Bien, lectorcita querida. Ya me conoces, somos amigas hace.. cuanto? dos años? desde Europa? Tengo silencio en alguna parte de mi ser. Lo que, seguramente comprenderás, y hasta sé te hará sonreír, es que la fobia a la expresión de mi ser, me está obligando a no poder parar de escribir.
Ok. Es probable también - estoy haciendo como un prólogo a mi persona - que de repente un día, alguien entre a leer alguna forrada, algún monólogo cargado de.. nada?.. y se encuentre con un poema EMO, o quizá con un arranque de ira, con un tema cursi... Soy tan versátil como mi psiquis elija.
No olvidar. Soy esclava de mi mente.
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