domingo, 17 de octubre de 2010

Adiós, Horacio.

"Lima, 17 de Octubre de 2010

Querido Horacio,
Poco recuerdo tu forma de ser. Hace ya mucho leí tus palabras y sentí por tus ojos. Sólo queda el vago recuerdo de una habitación gris, un millar de pensamientos, muchos cigarrillos, Francia, Julio, paréntesis, y una sensación. Ya no soy la Maga que estaba a tu lado y detrás de tu libro, ni recuerdo como era Maga, ni recuerdo el libro. Sólo la sensación. La de no ser Maga, y ser Horacio.
Ya no soy la que conociste. No. No escapo más entre libros, no busco más excusas para no enfrentar la muerte de aquellos que amo, ni escaparme de las manos que quemaban en mi cuerpo.
Pero Horacio... quedaste tan grabado en mí. Esa habitación gris, la pocilga, el sexo, la soledad, la carencia de amor.
Quiero que sepas que conocí a otro hombre. Sí, no bajes la cabeza. Sabías que esto iba a pasar. Conocí a otro hombre. A uno que vivía adentro mío, a uno que escondía a la mujer que soy. Lo vi. Horacio te juro que lo vi. Había salido de mí y estaba ahí para enfrentarme con todo (y para enfrentarnos a todos). Y no pude.
Sí, sé que siempre te gusté por fuerte, por valiente, por mujer viril. Pero quiero decirte Horacio, que ya no encuentro en el sexo vacío el refugio. Ni en los discos oscuros. Ya ni el vino es en mí lo que era antes. Pero no voy a volver atrás.
Quiero pedirte que mientras leas estas palabras, te preguntes qué hay afuera de tu habitación gris, y entocnes te pongas tu abrigo francés, y vuelvas a recorrer las mismas únicas cuadras que caminamos de la mano, y me busques y entonces nos encontremos y yo pueda sacarte lo gris y sacarte el abrigo, y podamos abrazarnos, y puedas entender que los miedos se derriten cuando se comparten, que nada es más fuerte que uno mismo, que el aire es más puro cuando se van los pensamientos, que los cajones revueltos y las sábanas corridas pueden convertirse en caricias si así se elige, que nadie te deja sólo. Y entonces nos miremos, y nos veamos, como siempre, y como nunca, y entonces mis errores sean besos y tus besos no sean más errores, y entonces mi cuerpo y el tuyo sean cuerpos y no egos, y el sexo sea amor y no guerra, y que nada se rompa en la cama, ni en la puerta, ni en la calle. Y mis manos encuentren tu alma, y toquen tus ojos, y tus lágrimas puedan encontrar su lugar, y tu vacío sea el mío, y mi vacío se complete.
Que con un beso dejemos morir el intelecto, y los irreales, y enotnces las imágenes que nos persiguen y frustran se desvanezcan al borde de la cama, y caigan como nuestras barreras y queden para lo-que-no-fue, y sean entonces imágenes borrosas.
Horacio, que estás acá, y estás en él, quedate con nosotros, pero no esparzas tu tinta negra de palabras confusas en nuestra vida, que tus paréntesis, tus dudas, los miedos, queden para las habitaciones grises, y tu sexo, tu amor a todas y a ninguna, quede para cuando no estemos juntos.
Horacio, no te vayas, pero dejanos en paz."

domingo, 10 de octubre de 2010

Breath




I never meant to be the one to let you down
If anything, I thought I saw myself going first
I didn't know how to stick around
How to see anybody but me be getting hurt
I keep remembering the summer night
And the conversation breaking up the mood
I didn't wanna tell you you were right
Like the season changing
Oh, I felt it too

Does anybody know how to hold my heart?
How to hold my heart
'Cause I don't want to let go, let go, let go too soon
I wanna tell you so before the sun goes dark
How to hold my heart
'Cause I don't want to let go, let go, let go of you

I'm not the kind to try to tell you lies
But the truth is you've been hiding from it too
I see the end sneaking in behind your eyes
Saying things no words could ever do
Oh...

sábado, 2 de octubre de 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Enemigos íntimos (y propios)

El día los encuentra amigos,
siempre cerca, nunca íntimos.
La noche trae intimidad,
y los desnuda enemigos.

Comprensión insuficiente,
incomprensión exagerada,
indiferencia asesina.

En esta historia de amor propio,
con comienzo de incoherencias,
en cíclope se convierten.

Y un sinfín de sonrisas,
(coherentes) y sentidas
los disfraza inocentes.

Se da vuelta una página,
Abre-cierra-misma-puerta.
No son amigos, ni enemigos.

Existencialismo y nortes perdidos.
Ser o no ser,
y ser nadie para el otro.

Ya no son cíclope, son ciegos.
Nadie para el otro.

Dolor de apariencia irrevocable.
Aparente como las imágenes,
que ya sólo son vagos recuerdos.

No hay marca sin registro,
ni libertad sin elección.
No hay marca, registro,
libertad ni elección.

En esta historia de amor propio,
el final nunca es final.
Y el comienzo tampoco.

No es.
No comienza.
No termina.
No son.
Tan-poco.

viernes, 4 de junio de 2010

Sín títulos

No hay palabras exactas, ni maduras.
Ni quiero elegirlas.
Como cuando tenía 4 años pierdo la vergüenza,
y el vocabulario.
Sólo quiero decirle que lo quiero.
Y recién ahora me vengo a poner colorada.

miércoles, 2 de junio de 2010

Vela

Dulce encanto del desvelo, sabor amargo de lo no poseído, añoranza del no-vivir-con. El tul de los miedos esconde sus gestos. Se saca los guantes elegantes, de las caricias, y entrega sus manos a la lujuria.

Niega su traje negro del duelo (ese que sabe, lleva por dentro). Arranca el velo que cubre su cara. Se deja quitar la ropa que cae junto a la cama, junto a su nombre, y el cuerpo aparente de entrega, revela dolor.

Lágrimas esclavas queman la retina, no caerán nuevamente en territorio desierto. Quedan junto a las palabras, los besos que guarda en silencio. Despide el alma de entrega, parte hacia el purgatorio del sinsabor. Sabor a nada. Lo poco que inventa, y ama. Nada.

El corazón duro de impotencia, despojada de armas, indefensa. Destellos de luz que confunden la realidad, cruel juego de imágenes repetidas, borrones sin cuenta nueva.

Respira y grita. Su amado no escucha, no ve, no está, no estuvo, nunca tuvo. Exposición de un cuadro sin galería, ni atelier, ni musa real.

Vela por verlo llegar, desvelada de dudas. Con las evidencias que develan lo cierto, vuela el velo de lo desesperadamente esperanzado. Desesperanza, desepera, espera lo que no espera.

Dicen, la vieron usando nuevamente el velo. Dicen, perdió los guantes de las caricias. Dicen, se entregó a los miedos, al desamor. Dicen todos, y ella calla.
Como Penélope, teje y desteje realidades. Teje-y-desteje-realidades.

No tiene a quien llorar. Y lo vela en desvelo.

martes, 25 de mayo de 2010

Eureka

Inmersa en un mundo Holmiano.
Memorias de cada detalle.
Conclusiones en el aire.
Asunciones engañosas.

Tarde con sol y frío.
Enciendo a mi fiel, tóxico compañero.
Reminiscencias de un estado que creí olvidado.
Sonrisas sin por qué.
Motivos que ya no existen, ni interesan.

Juego con mi pañuelo, con la ternura perdida y encontrada.
Dejo que el frío entre, y el humo salga.
Cosquillas en la mano izquierda,
que cree sentir esa otra mano en ella.

Repaso batallas de sábanas peleadas en pos de una pista.
Cuento una a una las víctimas.
Dejo entre las sábanas restos de ternura sin dueño.
Abandono la inocencia, lucho contra la debilidad.
Ahorro lo exclusivo.

Oigo sus pasos.
Como el frío que congela mi nariz, sus ojos congelan mi mirar.
Barnizan los míos con felicidad, y añoranza.
Aún siento en mi hombro la yema de sus dedos, suave.
Cuidan lo que sabe, debo esconder.
Velan tímidos por el vínculo indefinido.
Creador de obras de arte en este lienzo de amor olvidado.
Pinceladas de colores cálidos, y luz.

Dibujo en mi mente croquis de cada momento vivido.
Recorro uno a uno los escenarios.
Apaciguo el paso, se aceleran los latidos.

Con la brisa en la esquina,
descubro la pieza que falta:
Compartir.

Elemental, mi querido Watson.

martes, 18 de mayo de 2010

Cable a tierra


Caigo en la trampa del instinto, sed de adrenalina.
Invento redes en el aire, me asombra lo desconocido.
Enfrento las barreras sin filtro, sin miedos. Sin ver.
Locura. Pasión. Falta de oxígeno. Vértigo.
Oscuridad. Distancia. Temor.

Siento sus manos en las mías. Sus señales sinceras.
Uno ideales con realidades. Miro. Escucho. Huelo. Siento.
Entiendo. Acepto. Razono. Camino.
Locura sin miedos. Sonrisas estomacales. Alegría aleatoria.
Olores de hogar. Aires de amor.

En el cielo juego. Invento. Arriesgo.Especulo con la llegada, el destino final.

En el suelo no entiendo. Pero río. No invento, construyo. Encuentro. Respiro.
Pierdo. Lloro. Sonrío. También temo.

Cielo, su imagen.

Suelo, su presencia.

Y el vacío que se siente al despegar.

lunes, 10 de mayo de 2010

Amnestesia

Alegre por mi nueva vida.
Cantandole a mi sonrisa.
Jugando al destino predecible, con la posibilidad de su encuentro.

En mil caras, mil ruidos de viernes tóxico por la tarde, me encuentra.
Intenté ahogarme, escaparme.
De sus manos, de su sonrisa calma.
Con el alma que me roba. Calma con el alma que ya no tiene, y me roba.

Busqué en una barra, en un vaso, una hora feliz.
Sabía. Sabe.
Me iba. Me voy.
Dejame.

Y al verme sabe, ya no me tiene.
Conoce mis ojos, son hoy, otros a los de ayer.
Son míos, y no se encuentra.

Suplica que no me vaya, que no le de vuelta la cara.
Que no lo deje sólo con todo lo que él no puede.
Con el amor que busca en otra, y no encuentra.
Esa otra que supo usar como espada.
Mientras yo siempre fui escudo.
Yo siempre fui su coartada.

Me ofrece un paseo a casa,
un café de excusas.

La amnistía bajo el disfraz de amnesia.
Como si pudiera olvidar su presencia en mi cama.
Su ausencia en mi alma.
Su carencia.
Mi nueva calma.

Segunda oportunidad a lo que nunca fue oportuno.
Porque no era él, no era uno.
No ruegues. No sirve. No ahora.

Anestesiada, salgo en busca de aire.
Y encuentro prisión.
En la nada. En lo borroso.
Ensimismada.

Encuentra mi mano.
Morel nos juega una mala pasada.

Misma escena, mismo día, mismo bar, después de un año.
Risas que quieren ser llanto por ese poco feliz descubrimiento.
Dos miradas. Mil palabras.

Ensaya un beso que congelo en el aire, rogando libertad.
Su caricia corta el aliento, y corta mi cara.

Alcoholizada, anestesiada,
No hay amnistía, ni amnesia.
Sólo queda la nada.

Queda su hueco.
Lo tapa una lágrima.
Soy libre.

Y ya no siento el dolor.

miércoles, 28 de abril de 2010

She-Ja-Mo

Qué linda mañana para caminar. Por suerte tengo dermatóloga temprano, así salgo a pasear, pensé cuando abrí un ojo y mi congestión me permitió respirar tres veces seguidas sin ponerme violeta.(hecho que me puso más feliz que el sol que había en el living).

Volvía caminando y pensaba. Ayer recibí esta noticia, que sí que no, ahora sí, mañana no, pasado acá, ayer allá. Pensaba en lo que pensaba hace unos días. Pensaba en qué quiero, a dónde voy, quien soy.

Estaba a 7 cuadras, no a mil kilómetros. Antes de esbozar media auto-respuesta, llegué.

Mirando todo como siempre (y como nunca, siempre me pasa que todo es distinto aunque lo vea mil veces), leí en el vidrio de la parrillita de al lado, "Moralejas". Mierda.

Ah, no, qué ciega (o veo lo que quiero ver), dice "Mollejas".

Y claro, si es una parrilla. Las probabilidades que vendan moralejas al verdeo son pocas (a menos que te toque uno de esos mozos simpaticones que tiran frases de la vida)

Y claro. Claro. Claro. Probablemente todo tenga un por qué, un aprendizaje, una moraleja. No voy a buscarlo cuando/donde no sea necesario.

Hay cosas que simplemente deben ser MOLLEJAS.

lunes, 26 de abril de 2010

Certeza

" Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

Cortázar, Julio. Capítulo 7. Rayuela.



Sabía que si lo volvía a leer iba a llorar. Mucho.

miércoles, 21 de abril de 2010

Ensayo: "Todos somos un poco Psicópatas-héroes"

(Incluye ejemplo/persona ad-hoc)

No puedo darles mi café con leche, porque, cada día me sorprendo más, no sé ni quiénes ni cuantos están leyendo esto. Pero les comparto una reflexión:

Marco (con) textual

Cuando aparece el cuestionamiento, ¿y si fuera? generalmente, nos paralizamos.
Quizá no lo sea, pero si llegara a serlo, sentimos, sería distinto a todos (los anteriores y los que aún faltan). ¿Por qué?

Voy a contarlo con una persona-hipótesis "ad-hoc", y les presto mi ejemplo.

Sería distinto a todos, porque me entiende aún cuando pueda ser doloroso saber cómo pienso, saber que elijo cualquier otra cosa menos lo que él desea para mí. (Lo mejor, y lo que sigue también. Sí, yo a veces le digo "tampoco para tanto")

Yo también lo entiendo, aún cuando en mi estructura todo lo de él sea alucinantemente distinto a mí. Y hasta a veces nos demos mutua vergüenza ajena de lo que cada uno hace.
Pero conmigo está cómodo, y con él yo no pienso nada.

Pero no lo iría a buscar corriendo. No a él.

Supongo no lo hago, para "protegerlo" (me auto-convenzo) de mis miedos, mis inseguridades, de mi temor a lastimarlo por salir corriendo tras otra imágen de hombre (de las que creo que son verdaderas).

Tal vez él necesite que lo proteja, no de mí, sino a mi modo.

Si me elije a pesar de todo lo que (él no, pero yo sí) sé que tengo para "hacerle mal", tal vez sea porque de lo que yo lo protejo, es lo que él quiere cuidar de mí. Lo que quiere hacer mejor. Lo que quiere hacer crecer.

"Hacerle mal" .. como si yo fuera del tipo de personas que hacen mal a propósito. Nunca le haría mal con ganas a alguien (salvo a un par), menos a él.

Pasa seguido, ¿no?

Cuántas veces no entendí por qué Fulan Boy no quizo estar conmigo si yo lo elegía pese a cualquier defecto que le hubiera encontrado (juro que acepté cosas bajas de hombres, bajísimas); es más, nunca entendí porqué a las otras lo mejor, y a mí, que encima quería las migajas, lo que se le caía, nada. Ni un mimito pedorro.

Y siempre me dieron la misma respuesta con distinto olor: "Linda, te voy a hacer mal".

Primera hipótesis:

O me engancho con psicópatas héroes, o somos todos humanos (y cagones).

Cuántas veces yo respondí con una mirada de las tímidas (que muy pocos conocen), bajando la cabeza, sonriendo, quizá hasta con una caricia y dije: "Te voy a lastimar, no vale la pena que te metas conmigo".

Hubo una vez un hombre (sisi, hombre grande) que me dijo, "No. No. No me mientas. No a mí, porque sí vales la pena y lo sabés. No jodas, ni me jodas (...) Decime que no me elegís aunque no puedas sustentar la respuesta. Te conozco bonita."

Y sí, nos conocíamos hace dos años, y frente a un piano liberador de personajes. Le quise mentir y me salió mal. Fuerte.

Fuerte porque después lo extrañé, y por supuesto, me mandó a freír papas noisette.

Y tiene razón. Yo hice lo mismo con todos los que tiempo más tarde cayeron con un "En qué andas tanto tiempo?" . Ando en moto, y cuidado porque si te veo te atropello.

Segunda hipótesis:

¿Será cuestión de animarse?

Sin embargo, en todos los (pocos) casos que me sentí segura, querida y elegida, siempre me pareció "un mambo del otro (¿?)", y no me animé.

Tercera (e inesperada) hipótesis:

Soy psicópata héroe.

Psicópata: porque te vendo una que me creo que no soy para nada, y cuando la elegís te digo, "No, ni da, te enganchaste de lo que quisiste. Yo provoqué esto?"

Héroe: Porque después digo "Perdoname, pero estás equivocado. Soy otra cosa, eh, estoy loca, te voy a hacer mal. No se que quiero, no tengo nada claro" Y te hago creer que sólo viste lo mejor de mí, y que no me ves defectos. Y te "salvo".

Como si no se me escaparan las fallas por todos lados.
Como si todas mis amigas, familia y lo que sea, no me quisieran por todo eso en lo que soy defectuosa.
Como si el otro no pudiera amar lo que yo no puedo, o lo que me falta.
Como si pudiera manejar lo que el resto siente.
El mambo es mío, que no me siento capaz de ser elegida.

Vuelvo a la persona ad-hoc:

En su caso no es como en los otros, en su caso todo es verdadero e impredecible.

En los otros mido desde el placer, hasta mi sufrimiento. Porque los analizo, y después manipulo todos mis sentimientos al rededor de ese análisis - engañoso desde ya - para creer que lo que yo quise ver, son lo que verdaderamente son.

Con él no. Sé cómo es, y me alegro, sorprendo, a la vez que a veces me enojo y ofendo, pero siempre, inesperadamente. Nunca sé si me va a hacer reír, enojar, pensar, o llorar. Porque con él bajo la guardia.

Sé que nunca en la puta vida tendría un blog porque no sabe expresar emociones y le parecería algo inabarcable. Lo que tiene de genial, es que jamás tiraría abajo lo que yo hago, y se sentaría a escuchar lo que escribí. Ojo, cabecearía y se desconcentraría, lo conozco. Pero después se reiría y yo le pegaría por tarado y después un abrazo.

Sé que está siempre, en la primera, la segunda, o en alguna fila de todos mis caprichos, mi baile, mi canto, mi monólogo en las juntadas (no hace falta que aclare que emite 1/10 de las palabras que emito yo).

Siempre está, ahí, con cara de ternura, mirando mis pavadas, festejándome con un guiño de ojo, o una palmadita (nada muy cálido, no es su estilo), si se le escapa, un beso de esos impulsivos y brutos que a veces me da en mis mofletes.

Lo leo y parezco enamorada. Pero no. No me juego porque temo, "eso que falta" no aparezca nunca.

Y a la vez hoy, me pregunto qué es "eso" que él aparentemente no tiene, y todo el resto sí.

Cuarta hipótesis (el café me sobre estimula evidentemente):

Quizá "eso" que ninguno de nosotros los humanos puede definir qué es, (Siempre decimos, "No sé, falta "eso", o "eso" no está más), decía, quizá "eso" sea lo que engañe, y no lo que verdaderamente enamore.

"Ese algo" puede que sea un conjunto de miedos, temores, placer por el sufrimiento, que a todo el resto parezco encontrarles en común, y que entonces agradezco, él no tenga.

¿Alguna vez se plantearon si "ese algo" que no está, es verdaderamente magia de la linda? Yo, hoy -no sé mañana- me lo cuestiono.

Muchas veces, es magia de la negra. Magia de la que juega con lo peor de uno, con lo inalcanzable, lo irreal, las fantasías, lo bajo, el vacío.

Mejor sería intentar con lo empírico, y que la teoría salga después, de a dos. ¿No?

No me voy a hacer la gurú de las relaciones. Porque, lo sé, me voy a quedar clavada en este sillón cual Homero Simpson y no voy a hacer nada con estas dudas.

Porque estas dudas son consecuencia de una serie de cuestionamientos existenciales que estoy atravesando, como todos cuando nos cansamos y decimos, "Quizá mi destino sea con el verdulero", con tal de encontrar una respuesta a "ESO" que no sabemos qué es, y que nos falta.

Pero decía, no lo voy a ir a buscar, lo voy a proteger (parece joda), de todas estas dudas, de todos mis caprichos. Porque alguien como él, se merece lo mejor, y lo que viene después. Y sí, para tanto lo quiero.

¿Se pensaron que esto iba a tener un final a lo novela romántica? Onda: Los dejo porque le voy a ir a tocar el timbre.

Conclusión: (se confirman y unen las cuatro hipótesis)

Me engancho con Psicópatas Héroes, porque soy humana (y cagona). Porque realmente creo, es cuestión de animarse a que "eso" aparezca, pero lamento decepcionarlos: También soy un poco Psicópata Héroe.

Por ahora quiero seguir jugando a que tengo dudas, no sea cosa que encuentre alguna certeza, y tenga que dar el brazo a torcer con la vida misma.

Además, probablemente "Él" no sea. ¿No?

Porque ahora, al final de todo esto, quiero seguir creyendo que hay algo mágico que un día me va a pasar, como dice la gente. (la gente que es mi mamá que vio muchas novelas)

Lo que se olvida de decir la gente es si ese algo se siente con alguien nuevo, o si puede que un día se revele en alguien que está, estuvo y si quisieramos, estará siempre.

Pica para el Psicópata Héroe que todos llevamos dentro y se sintió identificado!

martes, 20 de abril de 2010

Lúdica deliciosa de un lunes.

Dos amigas. Dos cervezas. Un vino. Un juego (no lo explico porque pierde misterio).
El resultado:


I.

Vino. Comprensión. Búsqueda.
De un lugar, un “aquel”.
Que me dio tanto de lo que yo me dí.

Y aumque me asuste, tanto me falta por dar.
Esperar. Entender.
Que no siempre podemos coincidir.

O no. Quizá uno cree que así es, y determina.
Lo que soy, lo que es.

Me pregunto, ser o no ser.

(Final a lo Hamlet)

II.

Hablo, pienso y siento.
No quiero,
Pero temo.

Huyo. Pero no puedo.
Y sin embargo, lo único que puedo es canalizar todo lo que es dejar tu recuerdo.
Respiro, a veces me produce nostalgia.

Me aliento, me sermoneo.
No lo tolero. Me cuesta ceder. No acepto indicaciones.

No todo se basa en esta vida de “sensaciones” .
Recuerdos. La puta madre! Vuelvo a empezar.

Para encontrarme, y así dejar de encontrarte.
Quiero borrarte, encontrarte me vuelve a la búsqueda, y no puedo..
y te extraño, te quiero, te fantaseo.

Siempre lo mismo. Quiero realidad, no imágenes.
Que nos hicieron. Que espero, nos hagan ser.

(estabamos existenciales y borrachas)

III.

Esto es más simple
Aunque lo simple a veces no me es tan simple.
Me cuesta. Lo complejo, engaña, parece, tiene más vida.

Me desvía de lo que yo pensé, sería mi vida.
Muerte. Termino con los paradigmas.

Un inalcanzable muro.
Impotencia, o potencia. Nunca se sabe.

Que intento sobrevolar, trepar...
Cima. A dónde voy?

Con mis caídas e intentos.
Logros. O quizá aprendizajes.
Que me movilizan y rediseñan, para continuar.

Volver a empezar. O terminar.

(festejamos con baile, vino, coca, wi-fi desconectada)

domingo, 18 de abril de 2010

Be my guest

Se suben al ring las certezas, y las dudas.
Su historia las mira desde la tribuna.
"Siempre peleando", sonríe ácidamente.

Ahora está en el ring, intenta separarlas.
Las dudas la invitan a unirse.
Las certezas, le piden con ojos naturales, no se deje llevar.

Se congela. Quiere irse.
No sabe dónde.
Baja del ring.

Busca la salida.
Se encuentra con su inseguridad, que está apostando a la victoria de las dudas.
Los miedos la siguen.

Hay una nena chiquita, apostando a las certezas.

- Señora, me ayuda? no llego al mostrador.
- Sonríe. No me digas señora. No soy tan vieja.
- Ya lo sé, pero me enseñaron a ser educada.

Sale corriendo, asustada.
Su esencia le dijo señora.
Ya no se reconocen.

Ahora no queda nadie.
No encuentra la salida.

Escucha voces. Corre a pedirles ayuda.
Abre la puerta.

Ahí estaban, sus miedos, sus inseguridades, sus dudas, sus certezas, su historia, sentados en una misma mesa.
Por suerte su esencia le agarra la mano y la invita a unirse.

- La estabamos esperando.

De-Terminator

Justo cuando estaba jugando a romper paradigmas mientras fumaba.
Cansada, agotada de todo. De mí. Con sed de lobotomía.
Un poco resfriada.
Aferrada al por qué del por qué mismo.
Inspectora de causas-efectos.

Reflexiono: Bueno, quizá no todo tenga un por qué.

Recuerdo.
Mezclo, hablo, digo, determino, imagino,
miedo, tapo, saco, pongo, controlo, me rindo,
bailo, me río, qué paja.
Me callan y me parece válido.
Hay algo que no resuelvo. No pongo en palabras.

No quiero recordar más.
Doy una pitada. Veo a mis amigas mover los brazos en la pista.
Y una cara graciosa que se asoma. Mueve las manitos y hace señas raras.

(Cammmmbbbbiiia la caaara de ORTO!)
(Jaaja! estoooy resfriaaada, me sieeento maaall)
(Teee pueeedo hablaaaar?)
(cabeza arriba cabeza abajo cabeza arriba)

Ahí. En la multitud. Juego a las estadísticas.
Cuántas posibilidades que me hable el único psicólogo del bar.
Cuántas? No lo necesitaba.

"No flaca estás mambeada para el orto.
No todo es siempre como vos lo ves y porque vos lo ves así.
Que sea psicólogo no significa que sea enroscado.
¿Tenés un molde para todo? jaja No.. no.
No determines. No embolses. No mezcles.
No te enrosques porque algo me dice que no sos así."

Flashback fresco. "No determines. No mezcles"

Vuelvo al principio: Todo tiene un por qué.

Ok.
Me juzgo: un domingo de prisión por de-terminator.

Mate viajero del domingo

Seguramente pueda calzarme sin su existencia.
Necesité el apoyo. Me ayudó a deslizarme.
Cuando mi pie no encontraba la horma, llegó.
Me parece que tengo los pies hinchados.
Se me trabó el calzador.

sábado, 17 de abril de 2010

Inocencia interrumpida, inconciencia encubridora.

Fuerza. Gritos. Rencor.
Así no era, o no debería haber sido.
Sus manos la ahogaban, quemaban.
Más sus palabras.

Violencia. Invasión.
Así no era, o no debería haber sido.
Sus besos la golpeaban, callaban.
Más su indiferencia.

Desilusión. Pérdida.
Así no era, o no debería haber sido.
Ella amaba, sabía como hacerlo.
Eso no era, y él la obligó.

Vacío. Humillación.
Así no era, o no debería haber sido.
No era sexo sin amor.
(ni amor sin sexo, como era más normal a su edad)

No era. No debería haber sido.
Quizo borrar el dolor más grande,
Y encontró algo peor.

Heridas.
Años más tarde, lo recuerda, y llora.
Perdió a su abuela, tapó el duelo, y encontró el horror.

No era Romeo.
Era el dolor.

miércoles, 14 de abril de 2010

Ciclolluvia

Desfile de platos voladores. Qué gracioso ese, tiene orejas de Mickey.
Yo quiero uno así, ¿será importado?
Por el plato volador que pilotea, me juego, debe ser escribano, o contador.
Tal vez juez (nuez, pez)
Todos, o la mayoría, caminan aislados.
En su microclima redondo.

Yo, sin embargo, voy en alfombra mágica.
Mágica porque la extrañaba.
Porque cuando estaba triste no quería sentirla.

Hace mucho que no caminaba bajo la lluvia.
Ayer y hoy, salí a buscarla.
Hasta me vestí con ropa que no me moleste se moje.

Es que estoy tan bien, pensaba.
Tan en paz.
Crecí tanto en este quiebre.

Sonrío. Un nenito tenía pilotito y botitas haciendo juego.

Y sigo pensando... la verdad es que estoy tan tranquila,
centrada, siento calma.

- La puta madre que lo remil parió. Carajo!! Mi ojo.
- Eh flaca, hacete ver.
- Que me haga ver? Casi me perforás la córnea, forro.

Y además no me puedo ver bien si me falta un ojo.
Pe.lo.tu.do.

La verdad que el día está horrible.
Qué frío que hace.
Llego tarde a flamenco.
Qué paja, con esta lluvia y lleno de gente.
Y encima se me mojo el cigarrillo.

Que me haga ver... que me haga ver.
Por qué no se van todos a la mierda?
Este semáforo que no cambia.

Mierda.

El paraguazo me cambio el humor.

Ni que fuera ciclotímica.

lunes, 12 de abril de 2010

Sleep Tight

Oscuridad. Mejor dicho, poca claridad. De pronto, grises más claros.
Se le corta el aliento. Salta de la cama.
Va al baño, se lava la cara, se mira al espejo. No está. No se ve.
Se lava nuevamente la cara. La puta madre, qué susto.

Se sirve un vaso con agua. Respira.
Fue un sueño.

Vuelve al baño. Otra vez no está.
Carajo, me estoy volviendo loca.

Se busca desesperadamente. Ve todo menos su reflejo.
Personas, caras, palabras. Los saluda. Todos parecieran saber por qué.
Busca a alguno. Busca uno. No hay.

Siente una mano en el hombro.

- ¿Estás bien?
- Sí, por?
- Porque hace rato que saltaste de la cama y estás viendo tele. ¿Te lavaste la cara con el centro de mesa?
- Sí, parece. Debo haber estado soñando que soñaba.
- ¿Qué soñabas?
- Que estaban todos y no estaba yo.
- Linda, volvé a la cama. Estás acá. Y estoy con vos. (le da un beso en la frente)

Vuelve a la cama. Grises. Poca claridad.
Lo toca. Él le regala su mano.
La quiere, la escucha, la admira.

En silencio, sabe todas las respuestas.
Sabe que se dio por vencida.
Pelea con lo hecho, con lo que tiene que ser, con lo que hubiera sido si.

Se le corta el aliento. Soñó que soñaba.
Soñaba con vivir un sueño. Pero vive en la realidad.

Y no vuelve a dormir. Ni tampoco a su lado.

Lágrimas Negras (y mías)

Vacío. Ira. Dolor.
Corre por mi cara, y arde.
Es pesada, es una, y está llena de nada.

Como esa lágrima que quiero contener,
sigue su camino.
Es inevitable dejarlo ir.

Como esa lágrima, me nubla la vista.
Acaricia, recorre, suave.
Se va.

Respiro profundo.
Todavía no puedo.
Necesito aire y fuerza para hacerlo.

Cierro los ojos.
Cae.
Alivia. Pero ya no está.

Ahora, vacío, ira, y dolor.
Y esta otra?
Esta lágrima va por mí.

Vivir im-potencia

"Lo hecho, hecho está". "Si tiene que ser, será".

A veces pienso, vaya si serán dos frases fastidiosas y a veces sin sentido, que hasta los mismos autores se esconden. No hay cita textual, ni libro, ni teoría que sostenga esas dos frases, de cuatro palabras cada una, capaz de sacar de las casillas a cualquier mortal.

¿Por qué? A mi criterio, porque son frases pro-impotencia, frases sanadoras del no poder, fomentadoras de mediocridad, y de entrega al destino, al pasado, a la línea temporal.

No podemos cambiar el pasado, desde ya, eso es evidente, o si se puede, no todos estamos al alcance de las herramientas para hacerlo. Lo más desesperante es sentir que no podemos cambiar el futuro.

Soy de las que creen y sostienen, que no existen las casualidades, que todo pasa por algo. Pero a la vez, creo firmemente en la libertad. Y ayer, dando vueltas en la cama como si con cada vuelta pudiera ordenar mis ideas, pensaba algo horrible.

Si todo está escrito, si todo está dicho, no soy libre. Me creo libre. Creo que elijo, pero finalmente estoy eligiendo lo que se supone que tenía que elegir para mí. Me resulta bastante angustiante.

Por otro lado digo, no. Yo hago mi propio camino. Si no, sería cuestión de sentarme en un sillón y ver que la vida pase.

Pero resulta que tampoco. Que tampoco hago mi propio camino. Simplemente voy eligiendo entre lo que se me pone en frente. Personas, trabajos, calles, taxis, bondis, viajes.

Termino de desenroscarme las sábanas, me paro, me tomo un vaso con agua, vuelvo a la cama, suspiro (no de alivio, sino de resignación) y mando todo a la mierda. Porque tengo sueño.

Cierro los ojos (eso sí lo elijo) ahora, si me duermo será cuestión de destino, supongo.

miércoles, 7 de abril de 2010

San Vicio del Fuego

Se enciende, se consume y se apaga. Como mis sentimientos. Se renueva, y se repite. Antes que me de cuenta, uno nuevo ya es ceniza.
Desafiando lo que debiera ser, enciendo otro. Quizá sea de los que hagan verdadera compañía, y no se consuman, pienso.(si es que existe tal en este mundo)
Como mi respiración y el aire, después de tantos intentos, mi (co)razón no puede seguir. Mi amor se ahoga. Mis miedos, como mis dedos, intentan apagarlo. Nunca pueden.
En silencio, a solas, lo escucho consumirse.
Cenizas (creo enloquecer y ver en el cenicero), amores que quemé. Los dejé entrar y obligué a salir. Como al humo.
Lo hago porque si los retengo, envenenan. (como si dejándolos ir no quedara huella)
Espero - como a ese hombre - el olor de una primera pitada.
Llega sin avisar. Nos tienta. Nos transporta. Lo deseamos.
Y ahí estoy de vuelta. No puedo - porque no quiero - dejar de amar.
Siempre fui viciosa y, de poder elegir, de esto quiero morir.

martes, 6 de abril de 2010

Es una. Y mía.

Todo cambia de forma.
Todo el tiempo.
La vida.

La vida...
Qué concepto más abstracto y puto.
Dos bolsas llenas de aire.
Una bomba de sangre.
Un par de cortezas que dan órdenes.

Lo dudo.
Entonces, viva la eutanasia?

Viva la vida.
De uno, y de otros.
De uno con otros.
Otros con uno.
Al final todos con todos.
Orgía de vidas.

Cabalgan otros, señal que somos alguien.
La prueba de vida.
Reflejos de uno mismo.
Nuestro propio sonido repicando.
Más grave, más agudo, mudo.

A veces, en soledad, me agarran las dudas.
Estaré viva?
Suena el teléfono.
Sí, si otro me escucha es porque vivo.

Otras, bailando, creo no estoy más en este mundo.
"Ole guapa, elegancia niña". Vuelvo a la vida.
Hay otro tocando la guitarra.
Otro haciendo palmas. Un cajón peruano.
Yo bailando al compás de todo eso.
Estoy viva.

Cuando siento que ya no creo en el amor,
y que por eso estoy muerta, miro sus ojos.
Recuerdo sus manos.
Se activa el canto rodado que gira en la panza.
Como cuando lo tengo cerca.
Él también me vuelve a la vida.

La vida es simplemente, vida.
No se define por sí sola.
Cada uno debe definirla.
A su modo.
Vivirla.
En uno, y en otros.

La vida son vidas.
Conectadas.

Existen quienes tan muertos y desconocidos,
tan sólos, terminan con otra vida,
para sentir compañía en la muerte que viven.
Me dan bronca, y pena.
Por eso también siento que estoy viva.

Por lo pronto, abro mi cuaderno.
Miro a mi alrededor.
Vivo. Leo. Escribo.
Siento. Pienso.
Comparto.
Defino mi vida.
(o trato, tampoco sé bien)

Cada tanto grito, callo, bailo, canto, lloro o sonrío.
Si veo un reflejo, respiro aliviada, avivada.

Todavía hay otros en los que vivo.
Todavía viven otros en mí.

lunes, 5 de abril de 2010

Cinchada




- Hola, cómo estás? Jugamos a la cinchada?

Empieza el juego.

Ella no sabe por qué pero mientras empieza a tirar de la cuerda se le ocurren estas asociaciones.

"Cinchada, juego.
Juego, reglas.
Reglas, códigos.
Códigos, comunicación.
Comunicación, amor.
Amor, convivencia.
Convivencia, códigos.
Códigos, reglas.
Reglas, juego.
Juego, amor.
Amor, cinchada.
Cinchada, ganador.
Ganador, perdedor.
Perdedor, insuficiencia.
Insuficiencia, necesidad.
Necesidad, amor.
Amor, entrega.
Entrega... "



Se olvida que está jugando y piensa que cuando llegue a su casa va a escribir esto:


"Empieza el juego.
Uno tira para un lado. Por ahora, el otro tira para el otro.
Uno pretende tener fuerza para mantenerse de su lado.
Cerrado al otro. Un juego individual.


El otro, sigue tirando, como si lo que importa fuera la cinchada en sí, y no lo que representa para ambos.
La cuerda toma la forma engañosa de amistad.
Algunos, esperan, el otro se de por vencido y se vaya.
Así, entonces, no hay ganador.
Ambos perdedores.


Si sigue el juego, se habla. Sin hablar.
"Soltá. Y vení. Animate"
Miradas. Sonrisas. Tironcitos evasores.
"Dale, no soy yo, no jodás y andá a jugar al solitario."
Siguen haciendo fuerza.


Pasa alguien por atrás del contrincante.
Nos habla.
"Venís a jugar conmigo? Hace mucho que estás acá y te veo sin moverte"
Aflojamos un poco la cuerda, sin soltar.
"No. Gracias"

Sigue la fuerza.
Pasa alguien por detrás de uno.
Nuestro contricante mira.
Se afloja la cuerda.
"No te vayas! Estabamos jugando a la cinchada"

No se va.
Sigue la cinchada.
Miradas. Sonrisas. Códigos.
Comunicación.
Ahora además de jugar, se comunican.

Un tirón para acá. Un tirón para allá.
Pasa el tiempo.
Pasan personas por atrás. Por delante.
Por los costados.

La cinchada parece atraparnos.
De repente, nuestro opositor nos confunde.
Sin soltar, sonreímos, ya no desafiantes, sino con entrega.

Entrega. Amor. Juego.
Pasa el tiempo. No hay ganadores, ni vencedores, ni perdedores.
Pareciera ser entonces, ya no hay juego, y queda el amor."




Se le cae una lágrima. Descubre algo horrible: Es su propia contrincante.



- Hey! ¿estás bien? ¿Llorás por el golpe?

- La puta madre que lo parió. Sí, estoy bien.
Solté la cuerda, y me partí el coxis.
¿De qué te reís?


Él le da la mano.


- Gracias por levantarme. Siempre tan caballero.
¿Tenés un pucho?


Le prende uno, se lo da.


- ¿Qué me miras? No te voy a decir en qué pensaba.
No me mires así.
Basta de reírte!
Lloro porque te quiero.
No quiero jugar más.

Novelidad

Capítulo 1
El cachete deja de ser blando cuando el puño lleva ahí más de media hora.
Así como la novela deja de ser interesante cuando empieza a ser demasiado real, o demasiado irreal. Al final, nada viene bien.
Si es novela porque es novela. Si aparece algo muy irreal deja de ser parecida a la realidad, y si es demasiado real deja de ser una novela.
La vida y la novela le parecen escenarios incompatibles. Y a la vez tentadores.
Son, en ella, ambos, inevitables.

Capítulo 2
"Le digo algo? No. Esas cosas pasan sólo en las novelas", piensa.
Y no. Se equivoca. Se enoja. Las novlelas son historias, las vidas también.
Hay protagonistas, co-protagonistas, actrices y actores de reparto, extras, detalles vanos, detalles clave. La vida también los tiene.

Capítulo 3
Respira. Profundo. Ve un poco nublado. ¿Qué es esto? ¿Una lágrima?
La duda. La confusión. Sus mecanismos. Su pasado, su presente, sus historias.
Busca en su experiencia alguna clave, alguna llave, puertas por cerrar, otras por abrir.
¿Dónde está la respuesta?

Capítulo 4
Se cansa. Baja los brazos. No quiere, no está en su esencia. A la vez, la agobia imaginar esos momentos. Esos ojos, ese beso, esa frase, que no llega. O que llega y nunca es como ella lo imagina.
La clave, (encuentra una, por lo menos) es que todo eso, es imaginario. Y su vida existe en un momento y en un espacio determinados.
Su vida es hoy. No es para siempre como las novelas.
Quiere creer que él es un nuevo personaje de su vida-novela. Necesita decirse a sí misma que no siente cosas por alguien real. Convencerse que él ocupa ese lugar imaginario.

Capítulo 5
Ese hombre es real. Tiene virtudes, que dejaron de ser tantas cuando conoció también algunos defectos. No es perfecto ante sus ojos. Porque no es un invento.
Tiene su propia vida.

Capítulo 6
Otra lágrima. Más pesada. ¿Qué pasa?
Ella siempre fue actriz de reparto. Siempre viendo cómo se desarrolla la historia. Sin protagonismo.
La quieren, y se gana un lugar, por simpática, por loca, porque está ahí.
Como los que siempre son reparto y cumplen el rol de rellenar la historia de otros.
A veces ganan alguna historia. Nunca la principal.

Capítulo 7
Hoy quiere ser protagonista y no entiende qué pasa. Actuar sabe, hablar también, mirar, sentir, llorar, reír. Pero no puede protagonizar su propia vida.
No quiere entender qué está pasando. Está confundida entre la realidad y la novela.
No quiere dejar una, ni la otra. Ama a la historia real por real, y a la novela por novela.

Capítulo 8
El puño en la cara cada vez le duele más. Y ahora se le están mojando todos los dedos.
Porque llora. No de angustia. De emoción.
Siente. Se está enamorando como pasa en las novelas.
Llora. Le pasa en la vida real.
Se emociona. Creció.
No tiene un libreto que seguir, ni lo mira por personaje. "Él" ya no es un conjunto de características por cumplir.
Ya no es un personaje, es un nombre. Es un hombre. Es real.

Capítulo 9
Se entristece.
Sabe, él es un romántico empedernido.
Pareciera ser aún no comprende si es protagonista, o actor de reparto.
No lo dice, pero ve pasar a sus co-protagonistas. Y la ideal no aparece.
Y en sus ojos, transparentes, se ve la búsqueda.
No lo dice, por supuesto. No es su estilo.
Ella las ve desfilar, y cuando flaquea, quiere ser como ellas.
Pero sabe, no quiere ser ninguna.
Porque de algún modo u otro, se desvanecen.
Él las desvanece.
Cómo ella desvaneció tantos otros.
Ella no se va a desvanecer, porque hoy, aunque no quiera aceptarlo, se sabe real.

Capítulo 10
Se calma. Quizá algún día se encuentren en la realidad. Y coman perdices.
"Quizá algún día.." Se vuelve a enojar.
El "quizá" le delató sus ansias de que esto sea una novela sin terminar.

FIN
Y de las perdices ni hablemos.

domingo, 7 de marzo de 2010

Buenos días, nuevo día



Abre los ojos. Otro día.
Se levanta, como siempre, se mira al espejo, intenta reconocerse entre lagañas. Se lava la cara y sigue sin terminar de re-conocerse.
La mañana (o el amanecer al otro día) es el momento donde todos los seres se reencuentran consigo mismos. Se vuelven a elegir. Vuelven a elegir la vida.
Vuelven a elegir la vida? O simplemente se levantan de la cama?
Agarra el cepillo de dientes.
Este enjuague bucal me hace picar la lengua, y encima tengo que esperar para tomar café y no sentirle gusto a menta.
Qué hago hoy? Bueno, me siento. Abro la pc. Y ahora? Busco trabajo. Claro, sí. Si. Busco trabajo.
No me gusta. No me cierra. Me aburre. Seguro te explotan. Me huele a lo mismo de siempre. No me llena.
Genial. No sé qué quiero hacer. Ok, voy al gimnasio. Uh, mirá que sucia está la cocina. Mejor la limpio. Voy después. Qué rico, otro café mejor. Bueno, me lo tomo, me fumo un pucho, limpio la cocina y después voy al gimnasio.
Qué sueño me dio este pucho. Me tiro a dormir. No. No. No me tiro a dormir tengo que hacer algo.
Tengo que hacer algo? Quiero querer hacer algo.

Eva, tenés que encontrar algo que haga que tengas ganas de despertarte a la mañana.
No sé si puedo. No sé por qué estoy cansada, si no hago nada. Me aburro, se me pasa el tiempo libre. Con lo que lo necesitaba... y ahora no sé que hacer.
Y claro, querer poder con todo y no hacer nada, cansa, Eva. Cansa mucho. Es algo que traés seguido a terapia. "Estudiaría esto" "Trabajaría de aquello" "Le diría" "Me gustaría". Harías tantas cosas en potencia, que en acto no podés ejecutar ninguna.


Uh la puta madre son las 4 de la tarde y sigo pensando en lo que hablé en terapia. Qué carajo me pasa?

Hola? Si! Cómo estás? El ballet del Rincón Andaluz? Sí... ah. Los sábados de 15 a 20 hs. Bueno, dale te llamo y te confirmo.

Va al baño. Y se re-encuentra con su imagen. Por qué no puede dedicarle 5 horas por semana a lo que supuestamente le llena el alma? Qué le llena el alma? Tiene alma? Tiene alma. Desde ya.

Y sale a caminar, y va al gimnasio. Y piensa mientras pedalea. Ese que está ahí sabrá por qué se levanta a la mañana? Y esa? Estará llena de algo además de silicona?
Y yo? qué hice todo este tiempo?

Eva concluye, simplemente, en que por lo pronto, de ahora en más, lo que la haga levantarse a la mañana va a ser el simple ejercicio de levantarse y saber que elige otro día.
Que elige la vida.
Que levantarse a la mañana es mucho más que sacar el cuerpo de la cama. Que quiere seguir buscando, aunque le cueste, aunque se canse, aunque se entusiasme con la misma intensidad con la que luego se decepcione.
Hasta que termine de entender que los motivos no son tan profundos, ni tan rebuscados, ni tan sabios, ni tan oscuros. Que estar viva significa re-elegirse cada mañana en el espejo. Que nunca va a encontrar lo que busca si no quiere encontrarlo, porque tiene miedo.
Tiene miedo de encontrar y dejar de buscar. Como si cada día no abriera la posibilidad de buscar algo distinto. Como si lo mágico de estar vivo no fuera encontrar y encontrarse cada día con todas esas personas que también se levantan, y viven. Algunas con paz, otras con más intensidad, otras vacías, otras profundas, cálidas o frías, pero todas con la capacidad de ser nuevas ante las caras que no las ven frente al espejo cuando se levantan.

Ella quiere ser libre, de verdad. De la boca para adentro, del espejo para en frente. Quiere conocerse y elegirse. Conocer, y elegir. Quiere que su misterio no sea de otro sino de ella, que sea eso que no encuentra porque no quiere terminar de encontrar, y poder ser al mismo tiempo transparente a la mirada del otro, y transmitir cosas nuevas. Como todas esas caras que ve, y la asombran.

Y no quiere llorar, ni encontrar el sentido de su vida entera, ni su vocación, ni si es el arte o el trabajo, si es el rubio, el morocho, el de rulos, el maduro, o ninguno.

Simplemente quiere abrir los ojos y decir, qué hago? Ah, cierto. Me voy a mirar al espejo. Buen día! Sí, quiero. Quiero ser yo.

sábado, 6 de marzo de 2010

Simplemente, él

Cómo explicarle, que todo lo que hago e hice en esta vida es para gustarle, para conquistarlo, para conseguir asombrarlo un décimo de lo que él me asombra a mí.

Cómo decirle que las funciones están invertidas, que no es él quien me cuida, sino yo la que vela por su felicidad.

Que en cada caricia desde que tengo segundos de vida, volcó en mí proyectos que no sé si puedo cumplirlos.

Que en cada elogio, colmó mi ser de exigencias, y en cada crítica, marcó mi sonrisa.

Cómo hacer para no imaginar que cuando no esté, me va a faltar su no-sonrisa. Su necesidad de amor. Su incapacidad para demostrar lo mucho que necesita de mi amor. Del amor de sus seis hijas.

Su capacidad para generar distancia, enojo, ira te-rompo-un-plato-por-la-cabeza-si-no-cambias-esa-cara-de-orto.

Su capacidad de destruir un abrazo con un brazo duro poniendo distancia, y el corazón pidiendo a gritos que no lo dejes de abrazar nunca.

Cómo, entonces, no enamorarme de todos esos hombres, que necesitan que los quieran y rechazan, y en todos ellos está él.

El que me ama y amo, el que comparto con 6 mujeres, una que él eligió y otras 5 pares en esta carrera por ganarse su admiración. Es imposible dimensionar todo lo que me dio, y lo mucho que me falta para poder devolverlo, y lo mucho que me cuesta entender que haga lo que haga, siempre voy a ser la mejor para él.

Imposible no frustrarme si no soy profesional como él, e imposible no querer imitarlo.

Tal vez, deba dejarlo ser, porque no soy su padre, soy su hija.

Quizá deba intentar abrazarlo aunque sea al modo brazos de cemento, y hacerme chiquita y no sufrir por no ser todos sus proyectos, y a la vez ser su proyecto más feliz, porque soy feliz con sólo ser su quinto proyecto.

Quizá tenga, entonces, que sacar a Edipo de casa, y entender que nunca nadie va a ser como él, así como nunca nadie me va a amar por el simple hecho de estar respirando.

Porque es natural, porque él no me eligió, ni yo lo elegí, porque la vida nos quizo poner juntos.

Pero yo voy a elegir. Y mi lugar es con otro. No te preocupes, me explicaste que los bebés los traen las gaviotas...no me va a tocar!

Y no te puedo cuidar, ni te debo cuidar, pero cuando seas viejito, vas a seguir siendo el más lindo del mundo y te voy a seguir cuidando.
Hasta que no estés, y ahí me empieces a cuidar vos.

Transformer

Ok. Si. No estoy en "esos días" pero estoy previo a eso. Lease: Transformer.

Para empezar, tengo de por sí 70 humores distintos, posibles de eclosionar en cualquier momento. En estos días transformer, se potencian, a la n. Lloro, me río, me creo que me como el mundo, lloro, después bajoneo y literalmente ME COMO EL MUNDO (en especial si es un mundo de carbohidratos), luego lloro, luego digo "la vida es una".

Eso en lo emocional.

Lo físico:

Siento todos los bordes de mi cuerpo. LITERAL. Todos, hasta la forma de la uña. Estoy inflada y tirante cual pochoclo de Lycra, tengo dos bolas de papi futbol, inmetibles en ninguna remera. Remera sin escote, soy Pandora, remera con escote, más vale que salga a pasear con un Nenuco envuelto así por lo menos las justifico con un "estoy amamantando".

Me duelen los huesos, me duele la vida. Y todo esto, una vez por mes. TODOS LOS MESES. Sin excepción.

No sé que necesidad de preparar al sufrimiento del nacimiento no concebido, del óvulo no fecundado, con el sufrimiento de la teta hinchada, la cara inflada, los pornocos, o porsicos, pero siempre presentes, la retención de cuanto líquido haya en la atmósfera.

Y después de transformer, soy resorte, retorcida, en la cama, queriendo convertirme en alguna figura mitológica, que en lugar de arrancarse los ojos se arranque los ovarios y los vea sufrir solos.

Ah, claro, es verdad, todo esto me pasa porque soy mujer. Y es genial, porque después de todos estos sufrimientos, te tenés que depilar, creerte que lo hacés porque sos femenina. MENTIRA. MEEENTIRA. A todas nos gustaría ir por la vida como Ronaldinho (si tenés la suerte de tener una pata fibrosa), o quizá como King Kong (si tus hormonas te llevan a atracar cuanta glucosa haya dando vueltas).

Es verdad, perdón, no sé de qué me quejo, si después de todo esto tengo la gratificación de tener que ser lo suficientemente tímida como para no meter miedo a un hombre, pero lo suficientemente osada para no ser una fukin frígida. Tomar la iniciativa, que a los hombres les encanta... ahora eso sí, nunca estarían de novios con una inciativadora.

O quizá tenga que vivir todo esto, por el encanto de ser mujer, de tener amigas mujeres, y en lugar de cagar a piñas a la que te jode con algo, guardar BIEEEN el odio en el alma para retorccccceeerrrrtelo y luego eliminarlo en forma de sonrisita y comentario hiriente.

O no... ya sé! debe ser para después poder ser madre. El dulce encanto de levantarte con las bochas de papi futbol pidiendo a gritos que las succionen, el pendejo colgando, tu marido/novio/pareja/pajero que tengas al lado pidiendote que por favor no hagas ruido porque está durmiendo, mientras con una mano le tocas el ganso, y con la otra haces dormir al niño. Y después seguramente me gratifique con un "che, falta coca en la heladera". Pero porqué no me agarrás esta?!?!? AAAHHH ES VERDAD!! PORQUE NOOO TENGOOOO!! ni siquiera para decirte que la chupes, como le contestás vos a tus amigos.

Igual, todo este odio es mentira. Quiero ser madre, quiero ser mujer de, quiero ser linda, quiero estar depilada, quiero peinarme y perfumarme, quiero todo eso, pero lo que más quiero en este momento, es un chocolate con maní.

lunes, 1 de marzo de 2010

Ella y El(los)




La música. Eso los acercó.

Las clases, los mates. 20 años de distancia y la cercanía de dos pesimistas sentados al piano, uno enseñando, el otro aprendiendo, y visceversa.

Un año y medio. No puedo seguir más. Me voy a recibir, y tengo que estudiar. Y acá ni aprendo piano, ni estudio, ni nada. Sólo hablamos hace 6 clases.

Después, ella viaja.

Vuelve.

Nos vemos?
Dale.

Me alegra que hayas vuelto. Se te ve más linda.
Y el piano?
Ya sabíamos que las clases no servían.
Se rieron.

Entonces, no tenemos más en común.
O sí?
Y de repente dos vinos, dos cervezas, un gancia, un poquito de limón.
Y sal. A esta comida le falta sal.
Sí, ya sé. Cocino con poca sal. No te olvides que no me arriesgo.

Sal.
La quiere con limón y sal.
Y nunca lo vio. O no lo quizo ver.
Y ahora qué hago? Piensa.
Un beso de él.
Una pausa de ella.
Más besos.
Más miedo.
Qué es esto?
"No sé, boluda"
Y el beso de ella, y su silencio.

No, no sé.
Qué no sabés?
A dónde vamos.
A ningún lado, linda. Sólo quiero estar con vos.

Y ella se ve ahí, y se pregunta, a quién quieren cuidar?

No, te voy a hacer mal, porque me conozco, y soy una pendeja desorientada. O fantásticamente orientada con miedo a ejecutar.

Y hoy, 8 meses más tarde, lo vio en este video y se acuerda de sus palabras.

De las palabras que con distinta forma, distintos (n)hombres dijeron, y no supo, ni quizo escucharlas.

Es que ellos no entienden que está esperando otra cosa?

Igual, ahora está cansada de esperar y se acuerda:

Una caricia en la cara, una de sus sonrisas tímidas. De las que le costó mucho mostrarle. Hasta que, sentada en el piano, sin haber estudiado, lo miró, con su espontaneidad tocó lo que se acordaba, y le dijo... "Y ahora PALMAS, PALMAS, PALMAS".. porque no sabía como seguía el tema. Y lo consiguió. Él sonrió.

Le decía: "Me gusta la manera que tenés de expresar tu arte hasta cuando hablás.Sos muy linda." Basta. No me mientas. "No seas tarada, ni te hagas la tarada. A los 42 años no estoy acá porque me faltan alumnos y estoy tratando de recuperar una."

Bueno, está bien. Un café.

Un domingo.

Mozo, otro café.

Y otro.

Y vamos a casa.

Y dibujaron un mueble, y él le sonrió como quien se sabe capaz de acompañar a alguien, y ella tuvo miedo, pero le agarró una mano, y con la otra una revista de decoración. Prendió su cigarrillo. Lo miró. Le dio un beso y lo abrazó.

Los miedos ganan, las caras cambian, y siempre quedan las que no cuidan, las que no están, y ella inventa. Y piensa: Quién me creo para demostrar que no necesito que me cuiden?

Y las otras caras que cuidan, como la de él, también lejos. Como siempre quizo. O como nunca quizo y siempre hizo.

Y ahora? La soledad.

Y él? allá, con todo el resto de las excusas, los refugios, las caricias-arma-blanca para el alma.

Y suena la música, que la acompaña como siempre. Que la entiende, la descubre y redescubre en sí misma, ensimismada, pensando en alguna cara de las que inventa. Para no dejar que el gusto amargo de las reales que no están, le saquen las ganas de seguir buscando un reflejo. Su reflejo.

Fragmentos sin blog, que se renuevan


Original pre-blog (nov. 2009) : "La Invención de Morel es. Eso es. La repetición de una escena en mi cabeza, la repetición del físico en un lugar cálido, bien recibido, la sensación de volver a vivirla, una y otra vez. Ya no es sensación, ni repetición, ni vivo, ni existe. Es una invención. Alimento balanceado para mi sed de romanticismo."

Reloaded (ahora soy blogger?) : Repito. La invención de Morel. Una escena. Una, que no cambiaba de forma. Ni con él, ni con los anteriores. Sólo una escena que me ata a un otro, que termina siendo todos los otros, y ningun otro a la vez.

Esta puta esencia.

Vivir cosas apasionadas,
(sin pasión, ni nada)
Mediocre, atada a una escena,
sin antes, ni después, ni jamás.

Mejor dar.

Y esperar.

Construir.

Y dejarme.

Y ahora cambió la escena.

Y es el mismo,
pero otro,
ante lo efímero de mis defensas.

Tal vez, nuevamente, no sea real y lo esté inventando a mi modo.

Me siento hoy,
como Faustine,
mirando el horizonte,
esperando.

A él?

A nadie.

A alguien.

A mí misma.

A diós.

what pass, quevaseurd de mi blog

Bueno, aquí me pongo a cantar, para la enferma de mi amiga prolifera-enfermedades de expresión, que me pide que por favor no la atormente más con pensamientos y los plasme donde debe ser.
Me estoy chivando hasta la maceta, con el aire acondicionado roto, tomando mate con chuker. Si, es la imagen perdedora por excelencia, todo esto, señores, sin mencionar la vincha batik de elástico que tengo sosteniendo mis pelos con ganas de que me sostenga las ideas. Que me atormentan.
Soy esclava de mi mente. Si, chicos, lo soy. Chicos, la única que me va a leer hoy sos vos, amiga mía, dado que soy una fóbica de opiniones y espero mi blog nunca sea descubierto por nadie.
Decía, soy esclava de mi mente. Y recién me pasó algo groso. Para no pensar, dije, bueno, me hago unos mates y mientras lavo, para que no se me hierva el agua, ah, pero mirá que copado, querés hacer mate para no pensar, y terminas pensando, que mejor lavas los platos para que no se te hierva el agua. Oh, god. Es posible dejar de pensar? Es posible apagarme?
"Vine porque soy esclava de mi mente", le dije a mi psicóloga hace unos meses. Sisi, si no voy a analizarme con esta batalla del pensamiento que me ocurre, muero. Como casi muero hasta que decidí empezar terapia.
Y ahora también seguramente sea esclava de mi blog.
Como soy esclava de una dieta.
Esclava de un flaco.
Esclava de el facebook.
ES CLA VA
También es cla ve, aceptarme como soy. Si soy una fuckin esclava lo voy a capitalizar. y... los voy a hundir conmigo!
Y vuelvo al comienzo. Y ahora tengo un blog para atormentar a quien sea el valiente que se acerque al mismo.
Es altamente probable que hasta que encuentre mi paz interior y supere mis fobias, siga escribiendo monólogos, como si estuviera hablando con alguien, mientras fosilizo cigarrillos, me convierto en ser-verde con yogur ser, mate, clight, brócoli, rucula, cosas verdes con el fin de encontrarle algún color a mi vida.
A ver, lectorcita. No esperes prosa, no esperes poesía. Soy demasiado atolondrada como para poner un enter cada 3 palabras, poner comas que signifiquen silencio.
SILENCIO! Silencio es lo que cualquier persona que recién me conoce RUEGA conocer. Mi silencio. Don´t worry, be happy.. yo tampoco disfruto de mis silencios. Cuando me vean callada hablenme, pues un silencio exterior seguramente signifique un monólogo interior.
Bien, lectorcita querida. Ya me conoces, somos amigas hace.. cuanto? dos años? desde Europa? Tengo silencio en alguna parte de mi ser. Lo que, seguramente comprenderás, y hasta sé te hará sonreír, es que la fobia a la expresión de mi ser, me está obligando a no poder parar de escribir.
Ok. Es probable también - estoy haciendo como un prólogo a mi persona - que de repente un día, alguien entre a leer alguna forrada, algún monólogo cargado de.. nada?.. y se encuentre con un poema EMO, o quizá con un arranque de ira, con un tema cursi... Soy tan versátil como mi psiquis elija.
No olvidar. Soy esclava de mi mente.

Probando

1,2,3 probando.