Vacío. Ira. Dolor.
Corre por mi cara, y arde.
Es pesada, es una, y está llena de nada.
Como esa lágrima que quiero contener,
sigue su camino.
Es inevitable dejarlo ir.
Como esa lágrima, me nubla la vista.
Acaricia, recorre, suave.
Se va.
Respiro profundo.
Todavía no puedo.
Necesito aire y fuerza para hacerlo.
Cierro los ojos.
Cae.
Alivia. Pero ya no está.
Ahora, vacío, ira, y dolor.
Y esta otra?
Esta lágrima va por mí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario